Un agente de IA es un sistema de software que usa un modelo de lenguaje como motor de razonamiento para planificar y ejecutar acciones de varios pasos contra herramientas externas — APIs, bases de datos, sistemas de archivos, navegadores — en vez de únicamente producir texto. El agente lee contexto, decide qué hacer, llama a una herramienta, observa el resultado y, o bien continúa, o bien completa la tarea, o bien escala.
Un agente queda definido por cuatro componentes: un modelo (el núcleo de razonamiento), una capa de herramientas (las cosas que puede hacer en el mundo real), una capa de memoria o estado (para poder actuar entre turnos y entre sesiones) y una capa de política o guardarraíles (para que no haga cosas que no debería). Quita cualquiera de ellos y ya no tienes un agente — tienes un chatbot, un script o una demo de investigación.
La prueba práctica: un agente de IA se puede medir por resultados (reservas hechas, tickets resueltos, facturas conciliadas), no por mensajes enviados. Si la métrica que importa es conversacional, probablemente sea un chatbot. Si la métrica es operativa, es un agente.
Cómo lo usa Nordix
Nordix BIOS es una flota de agentes de IA — uno por flujo de negocio (reservas, comida para llevar, proveedores, Q&A del personal) — cada uno con su propio conjunto de herramientas, sus políticas y sus métricas de resultado. Los agentes comparten estado a través de la capa de datos del tenant para que el contexto de la reserva de un cliente esté disponible para el agente de comida para llevar al día siguiente. Cada llamada a herramienta queda registrada y es reversible cuando el sistema subyacente lo permite.
